Cada día somos más conscientes de la importancia del estado de salud emocional de la madre a lo largo del desarrollo intrauterino y el condicionamiento que puede llevar desde un parto con trauma moderado hasta grave.

Ya sabiendo que es una experiencia muy difícil para los bebes, creando intensas improntas.  Para las madres es una experiencia muy intensa, reactivando su propia memoria de nacimiento.

El acompañamiento en este proceso es parte del trabajo que realizo en nuestro espacio. Lo primordial es tener claro que el bebé es una extensión de la madre. Si ésta no ha hecho un proceso de autoconocimiento, con la implicación que conlleva  regularse emocionalmente, es muy probable que el bebé y la madre sufran una disociación. Este es uno de los motivos por los que nuestra filosofía es trabajar primero con los posibles progenitores para así recibir a este mundo seres humanos con conciencia.

Cambiar el paradigma de lo que es ser padres. No es cubrir una carencia, una ilusión….. Es ir más allá. Cambiemos nosotros como individuos y cambiará el mundo.

Este mundo del que tod@s renegamos y si algo hacemos es intentar cambiar cosas y efectivamente hay que cambiar cosas aunque, en mi opinión, lo hacemos desde el lugar que no corresponde. No sirven las reformas sociales. La reforma y transformación social empieza por uno mismo. Ocupemonos de trasformarnos y reformar nuestra forma de vernos y de ver la vida y veremos como la reforma social ya se ocupara de ella misma de cambiar.

El proceso de nacer ya es complejo porque somos seres que sentimos y percibimos. Por mucho que como progenitores les comuniquemos a nuestros bebés que todo va bien. Ellos no razonan “todo está bien”, sienten, inseguridad, miedos, desacuerdos etc…. Su llanto sólo pide ser escuchado plenamente. Cuando todas las necesidades primarias están cubiertas, alimento, higiene, temperatura etc… y nuestro bebé sigue llorando, no durmiendo, nervioso, comiendo mal. Quizá deberíamos preguntarnos.

¿Estoy presente plenamente para entender lo que le sucede?. La conexión va de dentro hacia fuera y no al revés. Toda la información la tenemos dentro. No nos dejemos invadir  de consejos que hacen que perdamos el poder de conexión con nuestros hijos.

La conexión empieza en el vientre y el parto es el primer viaje en comunión. Allí marcamos, en algún sentido la relación que podamos tener con nuestro hijo el resto de nuestra vida y su propia percepción de la vida.

 

Magui Sakti

Noviembre 2018