¿Cómo es una sesión?

En cada sesión de Biodinámica Craneosacral lo primero que necesitamos valorar es el grado de estrés y trauma que contiene el sistema nervioso autónomo (S.N.A.), los recursos disponibles, la capacidad de acceder a ellos para auto-rregularnos ó, cómo también decimos,  el nivel de resiliencia.

El propósito en primer lugar, es poder pasar de la fragmentación ( generada por nuestra historia y experiencias de vida no digeridas, síntomas, desconexión, etc.), a la Unidad ,que es nuestra naturaleza esencial. Para ello llevamos presencia y consciencia a lo que nos facilita sentirnos bien, a los recursos disponibles, dedicamos unos momentos a explorar cómo se sienten en el cuerpo, esto nos ayuda a tener una visión y percepción de nosotros mismos más unitaria y nuestra fisiología responde empezando a crear más espacio interno, un suspiro, un bostezo, el dolor duele menos, empiezan las señales de lo que llamamos asentamiento.

En esta primera fase del tratamiento empezamos sentados y continuamos en camilla. En la relación terapéutica observamos al cliente holísticamente, como una Unidad de Función, incluimos todo el tiempo en nuestra percepción el cuerpo con su campo o biosfera . Lo primero que ocurre en el cuerpo es que se unifica, se re-alinea y se descomprime, especialmente en todos los sistemas de fluidos, incluyendo la fascia o tejido conjuntivo, que es también esencialmente un sistema fluido con diferentes condensaciones y donde se establecen los patrones de tensión…

Durante este proceso el terapeuta se apoya en ciertos Principios Guía que ayudan a crear y establecer un  espacio adecuado, estando él mismo muy asentado, libre de prejuicios e intenciones, se convierte en una referencia para el asentamiento del cliente. Este asentamiento es esencial para que el Plan de Tratamiento, se despliegue Implícitamente en la Fisiología del cliente.

El contacto es muy suave y ligero y con esta actitud de Escucha Neutral, el terapeuta entrenado percibe la respuesta de la Respiración Primaria y sus Mareas en todos los tejidos y fluidos del cuerpo. La información clínica que es percibida en el sistema del cliente determina los diferentes principios que podemos aplicar. De esta manera podemos facilitar el proceso de liberar memorias de lesiones, traumas, sufrimiento y de restaurar el equilibrio celular u homeostasis. 

Los últimos 10 o 15 minutos, se dedican a la integración de los cambios que se producen, cambios que se obtienen sin ninguna manipulación externa, sino incrementando las propias capacidades de autorregulación.  

Es un trabajo extremadamente sutil y no intrusivo, que combina técnicas científicas con intuición y sensibilidad, en un espacio de Consciencia Meditativa.

Hoy en día recibimos tantos estímulos de nuestro entorno que constantemente vivimos situaciones de estrés, esto provoca que lleguemos a tener un estado permanentemente activado que dispara nuestra respuesta fisiología de adaptación a dicho estrés.

También una  mala nutrición, experiencias no completadas y mal digeridas, una actividad excesiva, preocupaciones, ansiedad emocional, factores ambientales, y un largo etc…Todo ello se refleja en un desequilibrio del sistema nervioso y más ampliamente en el sistema llamado psico-neuro- endocrino- inmuno – perceptivo , el cual tiene que  adaptarse constantemente a través de sus diferentes estructuras: hipotálamo, amígdalas cerebrales,  glándula pituitaria, glándulas suprarrenales y ciertos núcleos del tronco encefálico.

Las consecuencias de este desequilibrio desgraciadamente son fatales para nuestra salud y a la larga produce una gran variedad de síntomas y enfermedades como: infecciones, insomnio, infertilidad, ansiedad, fobias, dolores de todo tipo, fatiga crónica, y enfermedades autoinmunes entre otras.

Biodinámica Craneosacral facilita y apoya el proceso regulador de todas estas alteraciones sistémicas.